lunes, 31 de julio de 2017

El baile del esqueleto



Mis nietos pequeños saltan y brincan mientras cantan una canción que dice: "Este es el baile del esqueleto, mueve la cintura, no te quedes quieto, y, si este ritmo para de sonar, yo me congelo en mi lugar". Y en ese momento, se callan y efectivamente se "congelan" quedándose inmóviles, tal como el cese de la música los encuentre: con los pies separados o uno en el aire, las manos quietas en una pirueta, la boca abierta con gesto de piedra... Y así, hasta que se reanuda la canción y empiezan a bailar otra vez.

Me he acordado estos días del baile del esqueleto cuando veo el cese de actividad que supone agosto. En el herbolario donde compro un pan integral con pipas de calabaza que me encanta para mis desayunos me anuncian que hasta septiembre no lo traerán; voy a comprar tela para un mantel a "El Kilo" y, al ver que les queda poca, pregunto si me pueden mandar a pedir más y ya sé, por la cara de la dependienta, que hasta septiembre no hay nada que hacer; la licencia por obras que estamos esperando del Ayuntamiento, ya ni pregunto; mi peluquería echa el cerrojo durante este mes y yo con estos pelos; también cuando paso al lado de mi antiguo Instituto sé que a partir de hoy, 31 de julio, estará cerrado a cal y canto, con lo que van dados los que necesiten un título o un certificado durante este mes. Y roguemos a los cielos para que no nos dé un jamacuco o no se nos estropee la lavadora... ¿Hay alguien trabajando ahí fuera?

Agosto es por excelencia el mes de las vacaciones, una de esas palabras que siempre alegra el ánimo y hace sonreír. Viene de los verbos latinos vaceo y vacare, que significan vaciar o estar vacío, y es algo así lo que se hace en este tiempo bendito: vaciarse de todo lo que nos tiene sujetos en los meses de trabajo, desconectar, desenchufarse, estar ociosos. También otros derivados son vagar y vaguear y vagabundear, otras muchas cosas que también se hacen en vacaciones.

¡Y bienvenidas sean! Porque ya saben que lo de tener vacaciones es de ayer mismo, como quien dice, aunque Platón y Aristóteles (siempre ellos) ya insistieron hace miles de años en la importancia del ocio para desarrollar el coco. Pero luego, durante siglos, eso de no trabajar y que encima te pagaran, estaba pero que muy mal visto, con eso de que esto es un valle de lágrimas y que aquí se viene a trabajar y sanseacabó. Eso sí, los ricachones tenían bula y a ellos lo de penar, como que no. Fue solo hace un siglo, en la revolución de 1917 en Rusia cuando el gobierno bolchevique introduce en sus leyes el derecho a gozar de vacaciones y, un año más tarde, en España una ley contemplaba 15 días libres para los funcionarios. Pero eran intentos más teóricos que prácticos. El 1º que lo puso eficazmente en práctica y para todos los trabajadores fue en Francia el gobierno del Frente Popular de Leon Blum en 1936. Y luego poco a poco se fueron incorporando los demás estados europeos. Costó ¿eh? Pero ahora tener días libres que permitan oxigenar el cerebro y recargar pilas es una de nuestras señas de identidad y uno de los pilares del Estado de Bienestar europeo (Estados Unidos, por ejemplo, no lo contempla en sus leyes, siendo un asunto a negociar entre empresa y empleado. Y los pocos que tienen vacaciones son por solo 10 miserables días).

Alegrémonos, pues, porque es un logro irrenunciable y nada más lejos de mí hablar en contra de ellas. Pero ¿es necesario paralizar el país durante el mes de agosto? ¿Nos lo podemos permitir? ¿No podría contratarse a más gente, hacer más turnos, organizar la cosa un poco más racionalmente? Vayan pensándolo las sesudas cabezas que nos gobiernan, que para eso están, porque me da que no es de recibo este "baile del esqueleto" en el que se engolfa el país trabajando como locos durante todo el año para luego, en agosto, de repente "congelarse" y que aquí no se mueva ni el Tato. Vamos, digo yo.

10 comentarios:

  1. Carmen María Duque Hernández31 de julio de 2017, 8:49

    Siempre aprendiendo contigo, salud y unas vacaciones estupendas , gracias mi niña

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    1. Hace 9 años que mi vida son unas vacaciones perpetuas, otro de los logros del Estado de Bienestar. Pero recuerdo lo maravillosos que eran estos primeros días sin obligaciones laborales. Los revivo en mi familia.
      Gracias, Carmelita. Un abrazo.

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  2. Hola Jane. Las vacaciones tienen que servir para desconectar del mundo "real". Lo primero que hago cuando estoy de vacaciones es quitarme el reloj y no volver a cogerlo hasta septiembre. Además intento "olvidarme el móvil" en casa de vez en cuando (a veces es bueno estar ilocalizable durante un rato).
    Por desgracia desde "el poder" se está intentando que desaparezcan las vacaciones tal y como las entendemos: La hija de unos amigos está en Inglaterra con un contrato de trabajo de "cero" horas ?????, es decir tiene que estar dispuesta a trabajar o no, las horas que diga la empresa.
    En España hemos "descubierto" las empresas de trabajo temporal: Se quedan con una parte importante de tu sueldo, tienes que estar disponible, no tienes antigüedad, tienes que tener disponibilidad de traslado,.....vamos que lo único que falta es que te pongan un chip para tenerte localizado (todo se andará)(la mayoría de las empresas hoteleras funcionan así).
    Me parece jane que me estoy poniendo pesimista-realista, así que mejor me voy de vacaciones....Un beso jane. Juan.
    PD: Me imagino que durante dos semanas no te leeré y no escribiré en tu blog, pero a la vuelta, hablamos. FELIZ VERANO.

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    1. Y espera a que te jubiles, Juan. Yo hace 9 años que ya no tengo reloj y esa es una gozada que nunca pensé que disfrutaría.
      Y, aunque yo suelo ser la optimista y tú el pesimista, no puedo dejar de darte la razón en tus miedos. Cada vez más contratos basura, más recortes de derechos que costó mucho conseguir, menos hablar del Estado de Bienestar, menos seguridad y tranquilidad en el trabajo... Estar en un trabajo a gusto compaginando vida familiar y laboral puede convertirse en algo difícil de conseguir.
      En fin, como dices, ahora es momento de disfrutar (y ya vendrá septiembre con nuestras elucubraciones). Yo, que te he visto en tu elemento, sé que lo vas a pasar estupendo. Un beso, Juan, y disfruta.
      Felices vacaciones.

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  3. ¡Tienes toda la razón ! Un mes inactivo en muchos ámbitos es demasiado ¡Feliz agosto!

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    1. No debería haber ningún mes inactivo a nivel social. Sí a nivel individual: un mes para el disfrute, para el ocio, para descubrir cosas nuevas incluso acerca de uno mismo, para la creatividad, para replantearse algunas pautas de nuestra vida...
      Pero a nivel social la sociedad tiene que seguir funcionando y más en esta época en la que teóricamente hay más facilidades para suministrar, certificar, garantizar, vender, comprar...
      Gracias por los buenos deseos. Por ahora agosto se está portando bien.
      Un abrazo.

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  4. Qué risa el baile del esqueleto. Yo creo que algunos practican esa danza todo el año.
    Es verdad que en agosto la ciudad se queda desierta, las administraciones cierran y puedes elegir aparcamiento. No entiendo por qué a todos nos gustan las vacaciones ese mes. La zona metropolitana se paraliza y la autopista del sur es puro peregrinaje. Somos animales de costumbre y al canario le cuesta cambiar.
    Por la peluquería no te preocupes, que mi hija abre todos los días del año, menos Navidad y Año Nuevo. Ella sí que se está quedando en el esqueleto, jajaja.

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    1. Antonio Muñoz Molina publicó una vez un artículo hablando de lo que le gustaba Madrid en agosto. Nombraba la quietud pastoral de su barrio, cómo sentía que agosto era un paréntesis de serenidad y belleza, el placer que le producía salir en bicicleta en ese mes y sentir la ciudad más ancha e indolente. Como él, hay muchos que no se van de vacaciones ese mes porque consideran que el tiempo de trabajo y el de ocio cambia de tono y se hace más cercano al ser humano
      El problema, Cande, son los hijos, que condicionan a las parejas jóvenes a elegir vacaciones o en julio o en agosto, coincidiendo con las vacaciones escolares. Qué se le va a hacer.
      Tendré en cuenta lo de tu hija, si entre baño y baño en la playa necesito ir un día de tiros largos :-D
      Un beso.

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  5. Cuando el lunes leí tu post, Jane, pensé que más que el divertido baile del esqueleto de tus nietos, te lo había sugerido la lectura de las declaraciones hechas por la presidenta de la Comunidad de Madrid, la señora Cifuentes, el pasado 19 de Julio. Tan chula(pona) ella, como siempre, decía, literalmente, que este año tampoco se irá de vacaciones en verano, ya que, aunque considera que los días de descanso son "una cosa muy buena", cree que tienen que ser una opción voluntaria.
    Tales palabras prendieron fuego por doquier. Desde las redes más populares y populosas, hasta los dirigentes de los grandes sindicatos de este país, pasando por los medios de comunicación del papel, de las páginas virtuales y del sonido y la imagen. La lluvia de comentarios, más en contra que a favor, también aumentaron una polémica que, sobre todo, sorprendió a la señora presidenta.
    A estas alturas del verano son muchos millones de españoles los que disfrutan, seguramente, de unas merecidas vacaciones después del duro trabajo de todo un año y su salud física y sobre todo mental, aconsejan un cambio de actividad y, a ser posible, de aires, para retomar ese trabajo con mejor disposición y fuerzas renovadas, a la vuelta de ese descanso bien ganado.
    Quizá, la señora Cifuentes sea una de las pocas personas privilegiadas, de este país, a las que esa desconexión de sus funciones no le es necesaria, simplemente porque no sean tan duras como las de la mayoría de los ciudadanos españoles y por ello se permite hacer declaraciones en este sentido.
    Yo, ni la aplaudo, ni la censuro. Me limitaré a vigilarla y a estar pendiente de sus actividades, para ver si, de verdad, no hace uso de sus vacaciones de verano, en otros momentos del año, y es coherente con lo que lleva diciendo desde hace tiempo.
    Como supongo, Jane, que tú sí las disfrutarás como tan bien sabes hacerlo, sólo me queda desearte que las aproveches al máximo, donde quiera que estés y hagas lo que hagas.

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    1. Yo, como sabes, estoy de vacaciones perpetuas después de que este bendito ministerio me otorgó la jubilación después de 38 años trabajando. Pero considero que las vacaciones son muy necesarias a los que trabajan si queremos dar de sí todo lo que podemos ofrecer a la comunidad.
      Desde luego, la señora Cifuentes puede hacer lo que le dé la real gana a la hora de irse o no de vacaciones. Pero creo que lo que ha molestado a la gente es que, como personaje público, parece que hace una "apología" a no tener días de descanso, casi como poniéndose de ejemplo. Y si ella puede ¿por qué los demás no?, pueden decir los empresarios que quisieran tener al trabajador amarrado todo el año.
      Así, por ejemplo, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, "ha considerado que la presidenta del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha hecho "una especie de apología al no disfrute" de las vacaciones, "que son un derecho laboral conquistado". El sindicalista ha asegurado que no entiende "a qué vienen" las declaraciones de la presidenta regional. "Cada uno hace con sus vacaciones lo que quiere, y si se quiere quedar en Madrid, se queda", ha manifestado Sordo en un desayuno informativo este miércoles. Sordo ha considerado "de una cierta frivolidad" las declaraciones de Cifuentes, que tiene "una responsabilidad política", al tiempo que ha recordado que las vacaciones son "un derecho conquistado por los trabajadores".
      Creo que por ahí van los tiros.
      Feliz verano a ti también.

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